30 de abril de 2010

Abriendo esta puerta

La materia nació en apenas tres minutos creando la distancia y por tanto el tiempo. Soy -somos- tiempo, distancia, entropia. Quiero aquí encerrar esos fantasmas que me rondan la memoria, provengan o no del pasado que a  fin de cuentas ya no existe. Sombras que vagan por el Hades del recuerdo, apuntalado en neuronas junto a saberes y reflejos; sombras que quisiera encarcelar en palabras, condenarlas a ser leidas mas alla de mí, a ser sombra siempre en esta prisión cibernética donde no le alcanza la voracidad roedora del olvido.
No espero que nadie visite estos diàlogos conmigo, con todos los otros yo que he sido, o tal vez sí, tal vez alguien vea la reja abierta y entre paseando como se pasea por un cementerio, deteniendose aquí o allá ante una làpida o una inscripció o una flor seca o una figura esculpida o nada, sólo pasear, palpar el aire, aprehender un instante, conectar por un segundo dos presentes separados.

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